miércoles, 27 de mayo de 2009

Cuando nos cambian el hijo: ¿Qué pasó con nuestro hermoso bebé y nuestro gracioso y dulce niñito?



Cuando una sueña con ser mamá se imagina abrazando aun bebé diminuto, acariciando mejillas sonrosadas, derritiéndose ante una sonrisa de dos dientes y siendo feliz ante el más maravilloso sonido de la naturaleza: las carcajadas de nuestros hijos. Pero en verdad, esto no dura nada . Se trata de 5, 6 o con suerte 10 años de alegría como máximo en la vida de un hijo.
Nadie te dice que luego te cambian el hijo por una especie de zombie que se parece levemente a tu chiquito, con actitudes extrañas y reacciones violentas , que poco tiene que ver con el querubín adorable que sólo nos pedía upa y caramelos durante un quiquenio, y que nos hacía llorar de risa con sus ocurrencias y su original visión del mundo.
De un día para el otro, nuestros hijos se convierten en adolescentes. Una etapa de la maternidad de la que nadie te ha dicho nada y al que no acabas de acostumbrarte jamás. Creo que nadie te lo dice, porque si te avisaran que pasa en la adolescencia ... se extinguiría la especie humana .
Tus adorables bebés se convierten de un día para el otro en temibles mutantes de patas largas y llenos de granos, que comen basura y se rehusan a bañarse . Todo lo que les digas para ellos está mal , equivocado o es una tontería, usan tu casa como si fuera la habitacion de un hotel all inclusive, y no respeta los horarios ni las reglas más simples de convivencia que hasta el más arisco de tus hijos no dejaba de acatar .
Piden de todo para luego perderlo una y otra vez . Y mienten con absoluta impunidad y descaro, para hacer lo que se les de la gana , que se trata de evitar cualquier esfuerzo.

Cuando una tiene hijos pequeños que se hurgan la nariz con insistencia delante de extraños y lloran a los gritos en medio del shopping ya sea porque no le compras el globo de helio, o porque se lo compraste y lo soltó y se fue a la cupula a 200 metros de altura , una ruega por una sola cosa : que crezcan pronto.
Porque una siempre piensa que si les crece el cuerpo, también tiene que crecerles el cerebro. ¿ No?
No.
Ese es nuestro error.
El cuerpo crece , pero el cerebro queda en estado latente, o – lo que es peor- sufre una ligera regresión. Leí alguna vez que si vinieran seres extraterrestres al planeta Tierra y, sin tomar en cuenta las proporciones corporales, evaluaran por la conducta cuáles miembros de la especie humana son los adultos, los ETs dirían que son los niños de entre 9 y 10 años. Coincido plenamente con eso. En cierta forma, algo pasa a esa edad, que los chicos son bastante ideales. Siguen tirando medio plato al piso al comer , pegando mocos en la pared, y no pueden exprimir naranjas sin que haya más jugo en la mesa que en la jarra. Pero ya están capacitados para bañarse solos, vestirse solos, peinarse solos, abrir la heladera y hacerse un sandwich y tienen una extraordinaria capacidad de razonar, investigar el mundo y atar cabos entre temas diversos con lógica sorprendente. Además, tienen un soberbio sentido de la honestidad y la justicia, haciéndonos pasar muchas veces terribles papelones a los adultos, gritándonos : “¡Mamá, no mientas!”, cuando le estamos diciendo al jefe que no vamos a trabajar porque se te averió el auto, cuando la verdadera razón es que faltó la mucama. Son capaces de enfrentar a una maestra diciéndole que no es cierto que San Martín fue siempre un patriota, porque ellos leyeron que primero peleó del lado de los españoles y después se dio vuelta como un panqueque. No le dirigen más la palabra a un entrañable amigo que los estafó cambiándole un bolón por una linterna rota. Y se niegan a lavar un plato “ Porque siempre lo tengo que hacer yo , porque soy el único que cuando llamás, viene enseguida” .
Sus razonamientos son tan redondos y perfectos como el Teorema de Tales . Y muchas veces nos vemos teniéndole que decir a un enano de escaso metro diez de altura diciendo : “Disculpame, hijito. Tienes toda la razón”. Lástima que esta etapa a dura poco.
Demasiado poco.
Despues de los 10 años se convierten en esa cosa terrible : adolescentes. Veamos de qué se trata eso.

Duritos por duera, blanditos por dentro


Alrededor de los doce años y medio , los chicos empiezan a imitar a los padres. Y se copian nuestras peores cosas: empiezan a mentir, a decir una cosa y hacer otra, a chantajear , manipular o, lo que es peor, a cerrarse definitivamente como ostras.
No en vano a esta etapa la psicoanalista francesa Françoise Dolto la llamó “el Síndrome de la Langosta”, porque por fuera parece que fueran durísimos y que nada les llega, pero esa es una fachada para tapar todo lo blanditos y sensibles que se sienten por dentro .
Ya no son chicos, pero tampoco son grandes . Brazos y piernas les quedan tan largos que no saben cómo ponerlos.
Conservan la capacidad adquirida a los diez años de bañarse solos- dejando al resto de la casa sin agua caliente por dos horas - , de vestirse solos- eligiendo invariablemente lo más aparatoso y destrozado de su placard- de peinarse solos- con resultados semejantes al de una peluca en un ciclón – de caminar solos a al escuela – llegando tan tarde como para estar al borde de quedar libres por acumulación de medias faltas -, de abrir la heladera y hacerse un sandwich – y dejar un fenomenal enchastre de mayonesa en todo el piso.
Quieren afirmar su personalidad, ser ellos mismos, diferenciarse de los padres, escapar del ala materna y no se les ocurre mejor manera que marcar que son distintos e independientes que atacar a los padres a mansalva.
No son chicos, tampoco son grandes ...¿ qué son? Esta búsqueda de su propia identidad es que los lleva a agruparse con fuertes sentimientos de pertenencia, pegarse al teléfono durante horas, visterse de manera idéntica que sus amigos, y no usar ni a palos nada que sus coetáneos no usen. Parece que lo más importante de ser adolescentes es pertenecer al grupo, que son los únicos que los comprenden.
Como madres, hay que estar listas como guerreros samurais para enfrentar esta etapa. Tienes que meterte en la cabeza que debajo de esa coraza dura y ese rostro inexpresivo sigue estando tu tierno hijito de diez años, el mismo que te abrazaba sorpresivamente cuando le decías que hoy había milanesas para el almuerzo. Comunicarse con un adolescente es un intento vano. No intentes hacerte la “ amigota”, hablar con su jerga, unirte a la charla con sus amigos: ellos quieren ser un núcleo aparte, bien diferente al del enemigo ( léase “ padres”).
Hay sólo dos cosas que los hijos adolescentes no toleran de su madre:
a) Todo lo que ella diga .
b) Todo lo que ella haga
Los hijos adolescentes son firmes en sus convicciones y costumbres : registran una importante pérdida de la capacidad de pasar rápidamente de un estado a otro: resulta tan difícil sacarlos de la cama a la mañana como lograr que se vayan a dormir a la noche. Resulta tan complejo lograr que se metan en la ducha como lograr que salgan de la ducha una vez que se metieron en ella. Resulta tan difícil que salgan de casa a pasear con los amigos como lograr que entren a casa alguna vez para cambiarse la ropa una vez por semana . Si se ponen en movimiento, no paran . Si se acuestan, entran en estado catatónico.
La frase más repetida que vas a escuchar sin pausa es : “¡ Ay , mamá!” , pero con un tono de lamentación escandalizada que te parte el alma....hasta que lo dicen tantas veces que ya te anestesiás.
Todo lo que hagas es deplorable y vergonzozo. Si saludás a alguien en la calle te dicen: “ ¡Ay, mamá , no grites! ¡Qué escandalosa!” . Si no saludas , te dicen : “ ¡ Ay, mamá, qué antipática!”.
Si los esperas con el almuerzo listo, te dicen: “No tengo hambre”. Si no hiciste comida, es : “ ¿Acá nunca hay nada para comer?” .
Se pasan la vida diciendo “No tengo qué ponerme”. Pero la ropa que le compras les parece horrible y te piden que la devuelvas, que ellos nunca se van a poner algo tan ridículo.
Siempre tenés la espantosa sensación de que lo único que quieren de vos es plata. Cuando al fin se levantan del sillón, y paran por un segundo de ver cualquier cosa por televisión , sea un programa de entretenimientos, dibujitos animados, fútbol o minas en bolas bailando ritmos de la movida tropical, y se acercan a una distancia de menos de dos metros que te da la ilusión de que al fin te van a abrazar de golpe o hacer una confesión trascendental, es porque te vienen a decir: “¿No me das unos pesos?”
No es que no sean comunicativos. Todo lo contrario. Que se comunican es algo que se prueba cuando empiezan a llegar facturas telefónicas por valores por los que se podría adquirir una lancha con motor fuera de borda o un freezer tropical cinco estrellas de tres puertas.
Tu vida social queda reducida a cero por falta de teléfono disponible, mientras la de ellos se limita a salir de su cuarto con la oreja roja de tanto tener el tubo telefónico pegado a la cara.
Una psicóloga amiga especializada en adolescencia me contaba que en esta época es cuando los chicos tienen que fortalecerse para saber en qué clase de adultos quieren convertirse. Y para eso – lamento comunicarlo- necesitan padres fuertes como murallas medievales para que ellos te usen como punching ball. Nos van a pelotear todo el día a ver si resistimos. La consigna para sacarlos buenos es resistir los pelotazos, no lograr que nos desmoronen ni que nos pasan por encima o nos hagan agujeros en el alma. Mi amiga también opina que es pésima idea intentar ser “amiga” de los hijos adolescentes. Los hijos crecen por oposición a uno y adoran sentir que la madre es una vieja retrógrada con la cual hay que discutir. Pero ojo que la misma hija que te habla con monosílabos y a la que cuando le preguntás: “¿Qué hiciste?” , contesta invariablemente “Nada”, es la misma que se va volver una beba mimosa cuando te quiera pedir prestada tu blusa más nueva y modernosa. Y se va a ofender cuando la acuses de haberla devuelto destruída, manchada y quemada con pucho .
Cuando eres madre de adolescentes te sorprendes diciendo frases que TU madre te decía a ti, como: “Esto no es un hotel”, “Esta no es una fonda”, “Haceme el favor de ordenar tu cuarto de una vez”, “¿No piensas volver a bañarte?”, “Esos pantalones ya están para la basura”, “¿Otra vez vas a volver al amanecer?”, “¡Tenemos teléfono, por lo menos hubieras podido llamar para avisarme que no venias a casa!” , “¿Y a mí que me importa que los padres de Damián lo dejen ir? ¡Yo no te dejo!”, etc. Es muy extraño, como si el pasado hiciera eco. Y te quedas pensando que tu mamá no estaba tan equivocada cuando tú eras adolescente y odiabas que ella te hinchara siempre con los mismos temas. Eso sí : acordate de recordarles que existen los forros . No temas que eso les de la idea de tener sexo : la idea ya la tienen desde hace rato . Pero que sepan , para cuando empiecen a acercarse más de la cuenta al sexo opuesto, que la felicidad dura más con preservativos a mano . Claro que a esto también te lo van a responder con un : “ ¡ Ufa, mamá ¡ ¡ Ya lo sé de memoria!”
Consuélate pensando que - como todo en la vida-, esta etapa pasará. Mientras tanto, pasarás espantosas vacaciones con adolescentes con la cara larga porque la familia no irá a ese pueblo en la playa adonde veranean las amigas de la nena , ni quisimos llevar a la sierra al inseparable amigo del nene que no para de eructar y escucha música a volumen en que estallan los parlantes. Esto tampoco tiene remedio: si aflojas y llevas a un amigo, vas a escuchar protestas de ambos por cualquier pavada, y no es raro que las dos amigos entrañables se peleen y te encuentres en medio de DOS adolescentes trompudos que juran que el otro es un tarado y que quieren volver a casa porque el otro les arruinó el viaje.
La adolescencia tiene su aspecto bueno: los hijos se vuelven tan inmanejables, que te empezás a llevar maravillosamente bien con tu marido, aunque sea para tener un aliado con quien enfrentar esta delicada etapa de chicos duros por fuera, pero por dentro tan tiernitos como cuando tenían tres años.

Nada que ver con tus muñecas y bebotes de la infancia



Las nenas jugamos con muñecas desde chiquitas, y desde chiquitas imaginamos qué lindo cuando tengamos un bebé de verdad. No hay nada más lindo que un bebé regordete y pequeñito, con sus ojos brillantes, su sonrisa sin dientes, sus hoyuelos, su olorcito dulzón….Ahhhh, la felicidad total!
Lástima que nadie te cuenta que los bebés duran poco: enseguida se convierten en niños. Niños que hacen bromas y enchastres, que te llenan de besos y de berrinches y que te hacen sentir tan feliz como frustrada, en partes iguales.
Pero estos niños también vienen con fecha de vencimiento y se convierten en adolescentes. Creo que si la gente supiera de qué se trata la adolescencia, usarían cuatro sistemas anticonceptivos simultáneamente: Diu, preservativo, píldora y óvulos espermicidas…y con estos sistemas encima, sólo tendrían sexo durante la menstruación, por las dudas.
Quien tiene un adorable bebé de tres años o una encantadora niña de 8, creerá que exagero. Quien acuna en sus brazos a un recién nacido, dirá que el suyo será diferente.
Pero quiero describirles lo que hace un niño o niña entre los 12 y los 20 y tantos años, con síntomas recrudecidos a los 18, para que tengas más frustraciones que alegrías en la vida :

- Deja todo para el último instante
- Olvida todo lo que recordaste decenas de veces , a pesar de que te dijo diez veces “ no me lo digas más, que lo recuerdo yo solo ”
- De todo lo que puede olvidar, olvida lo más importante: el pasaporte para viajar ( pero se entera en la ventanilla de migraciones luego de dos horas de cola) , el traje de baño para ir a nadar, el regalo tan largamente elegido cuando va al cumpleaños .
- Te dice que no le digas lo que tiene que hacer pero olvida la ficha de inscripción cuando debe inscribirse en un curso y hoy es el ultimo día, el de cierre de inscripciones. . La secretaría cierra en 15 minutos y él está a una hora de casa y tiene el celular apagado cuando prometió estar conectado con sus padres.
- No logran internalizar el concepto de que cada acto tiene consecuencias y que existe una estrecha interrelación entre lo que hagas o dejes de hacer y lo que suceda luego. Ejemplo: si les dice a cinco amigos que vayan a su casa a ver películas, lo más probable es que los cinco amigos vayan. Pero como el pequeño anfitrión se entretuvo un rato más jugando al fútbol en el club, sus padres no sabrán qué hacer con los amigos que lo esperan en la puerta de casa . Entonces los papis dejan entrara a una banda d e siete forajidos que se entretienen arrojandose las decoratrivas semillas que mamá colocó en un fuentón de madera sobre la mesita ratona. Y mamá debe salir a explicar : " Chicos, por favor no usen la decoración como proyectiles porque están aburridos porque Pablito no viene" . Algo tan simple como que “si invitas gente, trata estar en casa para recibirla, a ellos no les entra en la cabeza.
Asi como para las niñas pequeñas venden bebés que lloran y hacen pis . ¿ Por qué no venden tambien muñecos que pierdan los accesorios adrede,que miren la tele diciendo que están estudiando y que destruyan la decoración de tu casa? ¡Una estaria más preparada desde pequeña a ser madre de adolescentes!

Por qué nos llevó tres millones de años ser homo sapiens


Cuando tienes un hijo, no puedes casi creer que lleve tanto tiempo que él evolucione. Este lentísimo proceso de evolución humana, que a veces en vez de ocurrir parece congelarse y detenerse durante meses, es el que de alguna manera explica muchas cosa que uno antes no se explicaban de la historia de la humanidad, como :
- Por qué hubo solo un Mozart, un Chopin, un Bach y un Beethoven y desde entonces ya pasaron tres siglos sin que aparezca ni uno más, no digo como ellos, sino que le llegue medianamente a los tobillos.
- Por qué no hay cura contra el cáncer.
- Por qué aún existe la pobreza, la corrupción y la violencia en el mundo.
- Por qué aun no se puede viajar en algo que llegue más rápido que un avión.
- Por qué no inventan autos de goma, que aunque choquen , nadie salga lastimado.
- Por qué todavía no hay chocolate de cero calorías
- Por qué cada vez hay más contaminación.
- Por qué despues de saber lo malas que son las guerras , los gobiernos las repiten .
- Por qué tampoco hay un idioma mundial que todos hablemos fluidamente.
- Por qué no inventan un portarrollos de papel higiénico donde el rollo se sostenga sin salirse.
- Por qué no hay televisión 3D.
- Por qué no hay guarderías gratis en todos los trabajos.
- Por qué no nos caminan la dentadura por piezas de platino para no tener que volver siempre la dentista.
- Por qué no hacen un chicle vitaminico con sabor a asadao que te alimente y te quite el hambre al mismo tiempo.
- Por qué siguen obligando a los niños a aprender en la escuela tiempos de verbos que ya nadie usa , en vez de enseñarles nociones básicas de ahorrar dinero y algo de etica y moral.
Si el ser humano tarda tanto tiempo en crecer… ¿ cómo no va a andar tan lentamente la humanidad? Digamos que una que ya vivió unos años, que leyó mucho y estudió mucho, cree que hay cosas que la gente en general ya debería saber. La verdad es que esto no sucede, y que cada diez años enciendo la tele y la radio y veo que los temas se repiten, y que todos los medios están repitiendo siempre las mismas cosas, desde “como evitar la diarrea estival”, hasta “¿ engorda el pan?", " cómo tejer al crochet" , pasando por "cómo evitar el consumo energético” y “el stress enferma" . Una cree que esas cosas ya se saben , pero sin embrago cada diez años hay una nueva generación de seres que salen del letargo de la infancia y hay que volver a contarles todo de nuevo: “la pasta no engorda es la salsa que le pones”, “conviene tener la cartera a la vista para que no te la roben” ,” la grasa animal produce colesterol” y “no confíes de quien te propone un negocio de dinero fácil”. Creo que finalmente no nos morimos de viejos: nos morimos de aburrimiento de escuchar todo otra vez, hasta el hartazgo:” parece que son más infieles las mujeres que los hombres”, “ al equipo le falta motivación”, “heredamos una pesada herencia del gobierno anterior”, “otro escándalo de la diva que se divorcia”, “famoso actor interpreta el papel de una mujer”, “se descubre una especie de rana hasta ahora desconocida”, “ tener mascotas bajan el stress”, “momia inca en la cima de los Andes”, "fumar hace daño”, etc
Es por eso que al mono le llevó millones de años convertirse en homo erectus, y al erectus le llevo la friolera de tres millones de años convertirse en sapiens , esto es : un chico que llora en el piso del centro comercial porque le dijiste que cuide el segundo globo de gas que tambien soltó hasta perderlo en la cúpula a 200 metros de altura , o porque le dijiste que si empujaba así el helado se le iba a caer al piso, y – efectivamente – se le cayó. Conclusión: dado que los homo sapiens jóvenes no creen nada de lo que les dicen los homo sapiens adultos más expertos, la humanidad no avanza, debido a que todo adolescente debe aprender por sus propios errores porque no te creen cuando les dice que abriendo la lata asi se cortará la mano y no te creen cuando les dices que si le responden de mal modo a un chico ebrio, recibirán un golpe y un par de puntos en la sala de Urgencias del hospital más cercano . ¿Homo Sapiens ...u Homo Ignorans?

Tropezar con piedras


La canción de Serrat “Locos bajitos” lo dice claro, en un dolorosísimo verso: “Nada ni nadie puede impedir que sufran”. Cuando uno tiene un hijo, dispone todos los recursos a su alcance y los que no tiene a su alcance para que esta criatura inofensiva y amada sea feliz. Sin embargo, ellos se empeñan tozudamente en meterse en riesgos, no seguir consejos, hacer todo al revés de lo que les dices, lo que los lleva a la frustración y a la infelicidad , delante de tus ojos pasmados, porque no puedes creer que alguien de un metro de alto se niegue a seguir tu consejo para hacerlo “ a su modo” . O sea, mal.
Cualquier pichón de gaviota aprende a volar copiando lo que hacen suspadres y evitando cuidadosamente hacer lo que NO hacen, igual que cualquier mamífero. Pero esta extraña especie llamada homo sapiens, no aprende nada si no es a través de la propia experiencia. O sea, digamos que uno vive la vida acumulando experiencia y conocimientos pensando en trasmitírselos a sus hijos el día en que los tenga . Luego tienes hijos y no ves la hora de transmitirle un bagaje importante de recomendaciones y consejos para que tenga un plus en la vida que sea : todo lo que tienespara enseñarle, aparte de lo que él aprende por si solo. Pero tus hijos, por regla general, se niegan sistemáticamente a utilizar ni una pizca de todo lo que el padre o madre hayan aprendido de la vida . Y uno descubre finalmente- casualmente, cuando tus hijos llegan a la adolescencia- que la experiencia es intransferible. Y que todo lo que puedas contarles para evitar que tropiecen con las mismas piedras que has tropezado tu , a ellos no les sirve de nada porque están ansiosos por tropezarse con muchas piedras.
No es que el hombre sea la única especie que tropieza dos veces con la misma piedra: el hombre es la única especie que se queda parado mirando como se le caen las piedras encima sin correrse delpaso del alud .
Fue Darwin el que inventó las ideas evolucionistas que determinan que la experiencia de generaciones anteriores determinan el destino de la especie y nuestro aspecto exterior. De hecho, verifico esto comparando los picos de los pinzones de las Islas Galápagos: el mismo pajarito de la misma especie tenía un pico totalmente diferente según se alimentara de insectos o semillas, dependiendo de la isla que habitara. Es decir que si tus padres tienen problemas en atrapar insectos con pico grueso, los hijos van afinando el pico hasta hacerlo adecuado para comer insectos. La evolución sucede en base a la experiencia de las generaciones anteriores
Ahora, si de todas las especies del planeta, la única que hace esta reverenda estupidez de no poder utilizar la experiencia ajena es el ser humano,- y sin embargo es el único que logró comunicarse con signos en papel, ondas de radio, microondas y pisar la luna – todo parece indicar que esto de no aprender con lo que te explican tus padres es parte esencial del desarrollo de la inteligencia.
O sea que somos humanos gracias a nuestra infinita capacidad de equivocarnos, meter la pata. No aprender nada con lo que nos transmiten los mayores, estar siempre empezando desde cero, y sufrir una barbaridad debido a cometer los mismos errores una y otra y otra vez.
El sufrimiento, entonces, hace crecer.
Así que cada vez que quieras arrancarte los pelos por las idioteces a repetición que cometen tus hijos adolescentes, en vez de pensar que la evolución humana atrasa, piensa al revés: en verdad son las metidas de patas constantes las que nos diferenciaron del mono. Te digo esto mirando a mi hijo tratando de embocar una cáscara de banana en la pileta de la cocina ( no en el tacho de basura) , revoleándola desde seis metros y embocándola en el ojo a su hermana, que furiosa le tira un sándwich por la cabeza, que le enchastra a él el buzo… y dudo absolutamente de que esta teoría sea cierta. Pero tenés que creer esto, para creer en algo. Si no, nadie resistiría la adolescencia, y acabaríamos vendiendo a nuestros hijos por Internet.

De adorables a atroces


Cuando tienes un bebé lo ves tan perfecto, tan listo, tan despierto y ves que crece tan pronto que te parece que en cinco años será un hombrecito. Mucho antes que eso, en verdad alrededor de los veinte meses, puedes sostener con él verdaderas conversaciones interesantes y llenas de razonamientos lógicos. Entre los 20 y los 24 meses, ya empieza a dejar los pañales y va al baño solito. Sabes que es neurológicamente capaz de dominar sus esfínter cuando puede hacer dos cosas: caminar en puntas de pie y saltar con los dos piecitos en el aire. Si sigue precisando pañales cuando ya hace esto, es porque tu hijo es muy vago para ir a la pelela cuando está muy absorto haciendo una torre de cubos.
Alrededor de los dos o tres años, ya logra alimentarse solo, abriendo la heladera para tomar lo que desea. No se hará un sándwich aún pero es capaz de vaciarte un frasco entero de aceitunas. (Mi hija se comía los cubitos de caldo concentrado como si fueran bombones) .A los cinco años son capaces de vestirse solos. Lo hacen mal, porque se ponen la ropa al revés y gritan porque no pueden poner la cabeza en el agujero de una manga larga...pero al menos lo intentan.
Luego entran en un periodo psicológicamente llamado “de latencia” que dura unos dos años ( de los 8 a los 9 o 10) en los cuales ya asumieron la castración Edipo (“no puedo casarme con papá / mamá”) que es un invento moderno de Freud, dado que en todas partes hay padres que procrearán con sus hijas, y si no dejan procrear a las madres con sus hijos es por competencia de machos . Pero cualquiera que tiene un perro sabe que el hijo se aparea con la madre y nacen cachorritos normales. Pero digamos que en los últimos siglos se considera que evitar el incesto le hace bien a la cultura- porque logra que para conseguir un marido tengas que conocer un italiano por internet, y eso te lleva a conocer los Apeninos y los deliciososfunghi trifolatti alla parmigiana – e impone una idea de límites a los hijos, que si no se descarriarían aún más llenandote de hijos - nietos adolescentes : una pesadilla para cualquier madre cromagnona. Imaginate los problemas que tienes con un hijo adolescente, como para que encima, además sea tu marido. ¡Sólo pensarlo da jaqueca!.
Volviendo al crecimiento de los hijos: los de 9- 10 años están en una etapa en la cual ya conocen su identidad sexual, pero ésta les importa un rábano. Toda la curiosidad sexual que tuvieron entre los 5 y los 6 se desvanece y se vuelven pequeños intelectuales deliciosamente lógicos. Y te enamoras de tus retoños aún más considerándolos los seres más deliciosos con los que te tratas cada día . Son curiosos, lógicos, amables, perseverantes, justos, honestos , y tienen una claridad deslumbrante . El actor John Cusack tuvo que actuar con alguien en esta etapa quién definió como “pequeño Buda” . Y justo cuando un papá y una mamá están más fascinados con estos seres sabios y encantadores, llenos de alegría y humor que son los hijos de 9 años ….¡la ponzoña de las hormonas empieza a correr por su sangre y los corrompe para siempre!.
Desde hace muchos años vengo haciendo una mini encuesta entre padres de varios hijos preguntando hasta que edad sintieron que sus hijos eran disfrutables. Los más indulgente dijeron “hasta los 12” , pero fueron pocos. La enorme mayoría me dijo “hasta los 10 años, después hay que tirarlos”.
Después de los 10 años ( a veces a los 11, o 12 ) todo niño se da cuenta de que se va convirtiendo en hombrecito o mujercita . Se va preparando para dejar la infancia atrás- con sus atracciones, sus fantasías, sus juegos y sus sueños, donde todo es posible – y empiezan a percatarse de que están viviendo en un mundo limitado y aburrido, donde las cosas que antes les divertían ya no les divierten más. Y es lógico: se deprimen. Y empiezan a enojarse con sus padres por haberles hecho creer que este mundo era un palacio encantado en un bosque hechizado, lleno de hadas y duendes, sorpresas deliciosas, aventureras y sorpresas…para encontrarse que es un sitio chato y uniforme, con horarios predecibles y rutinas que no estimulan a nada. Y cuanto mas bella haya sido la infancia de este pequeño ser, de más alto caerá y más se deprimirá. Así que si has disfrutado mucho a tu hijo en su primera infancia , prepárate para convivir con un monstruo vengativo que nunca te dirá “¿por qué me has hecho cree que la vida eran tan bella? “ , pero que lo pensará y te lo dirá con gestos cada día más hoscos y repelentes.
¡Bievenido al mudno teen!

" Guarda esas Barbies" o el doble duelo de perder la infancia


La palabra adolescencia no viene de “adolecer” , sino de “ crecer, madurar” . Sin embargo, los adolescentes sufren, porque están perdiendo la infancia.
Me di cuenta de esto un día en que mi hijo de 10 años me pidió que le baje de un placard la caja del juego de encastre Lego que antes era una fiesta desparramar por el piso para armar naves espaciales, barcos, monstruos y fortalezas. Vi que mi hijo abría ansioso la caja y de golpe dejó caer sus brazos al lado del cuerpo,desolado, y se quedó mirando las piezas con una expresión de infinita tristeza, como diciendo “ya no sé qué hacía yo con esto” . La dejó ahí y se fue. Al rato le pregunté si la iba a usar y me dijo “No, ya no me parece divertido”. Y creo que los dos hicimos un minuto de silencio en memoria de su infancia terminada.
Lo mismo me pasó con mi hija que me respodió que le hubiera tirado sus Barbies pensando que ya no las usaría más . Y le dije que yo nunca las había tirado , mientras ella me acusaba de haberlas tirado . Me pasé un dia trepando a armarios y abriendo bolsas de jueuetes viejos hasta que encontré sus amadas Barbies . Esperé que ella regresara de la escuela y se las mostré triunfal, y ella les lanzó una mirada como quien mira a una paloma muerta, y me dijo “ Ah, aca estaban…bueno, guardalas otra vez”.
En la adolescencia se sufren dos duelos: el del hijo por perder la infancia y el de los padres, o en particular la madre, por perder a un niño. Porque tus hijos se convierten en otra cosa .Dejan de ser los pequeños seductores risueños, que llenaban la casa de juguetes y carcajadas , y se convierten en seres huraños, callados, ariscos e, reservados e hipersensibles.
Padres e hijos están en duelo y los dos tienen que acostumbrarse a una nueva vida conviviendo con extraños: tu hijo consigo mismo, y tú, con tu extraño nuevo hijo adolescente.

La torpeza adolescente

Así como dijimos que el chiquito de 2 a 5 años puede abrir la heladera y alimentarse solo, y vestirse mal, pero vestirse solo, el adolescente comienza de golpe a sufrir severos espasmos de amnesia, y ataques de demencia juvenil. No solo no recuerda donde se guarda la comida, sino que tampoco recuerda cómo comer. Te has pasado una buena década enseñándole a tu pequeño a sujetar correctamente cuchillo y tenedor, y - mientras a los 10 años ya podías llevarlos a restaurantes finos sin pasar bochorno-al cumplir 11 o 12 años , el niño mejor educado empieza a comer de pronto como un orangután borracho: vuelca la bebida, se saca los mocos en la mesa, le arroja pan al hermano y deja caer porciones sobre sus pantalones.
¿Cual es el motivo de tamaña involución?
Algunos dicen que esto sucede porque a esa edad los miembros superiores e inferiores les crecen tan rápido que se vuelven torpes porque no tienen conciencia de lo que en verdad miden sus brazos nuevos .
Imaginate que a ti te pidieran que comas spaghettis sosteniendo el tenedor en la punta de un palo de escoba, La misma torpeza sufren ellos, e falta de perspectiva espacial de saber hasta donde alcanza un pie o llega una mano.
Sin embargo, la torpeza adolescente es tan notoria, que creo que tiene que ver algo con el crecimiento del cerebro, que al crecer se apiña tan de golpe contra el cráneo, que esto les produce una severa lesión en la parte motora del cerebro.
Paralelamente, las hormonas que invaden sus cupecitos, no solos los llenas de turbadores caracteres sexuales primarios y secundarios, sino que les llenan la cabeza de pensamientos igualmente turbadores que los tienen tan ocupados acomodándolos en los respectivos cajones cerebrales, que no aciertan a poder embocar la pata de pollo en sus bocas al mismo tiempo, y es por eso que les parece de pronto pollo en el pelo y mayonesa en las pestañas.
Pero ellos se sienten ya adultos, y rechazan con vehemencias comentarios de la madre tan desubicados como: “¿Por qué tienes pollo en el pelo y mayonesa en las pestañas?” . La desubicada siempre es una, no ellos.

Reglas de la Física que los adolescentes ignoran



No sólo sucede que los adolescentes no aprenden ni con lo que les digas ni con el ejemplo, sino que - encima - desaprenden todo lo aprendido hasta la fecha . Niños que estuvieron cinco años y medio practicando cómo atarse los cordones de los zapatos hasta lograrlo con mediano éxito, al llegar la adolescencia olvidan de un plumazo cómo llevar a cabo tan complicado procedimiento. Y empiezan a esconder los cordones dentro de las zapatillas, o andan arriesgando sus vidas con los cordones sueltos, como un “ flashback” nostalgiosos de sus tres años de vida, cuanod eran joevnes y felices porque el Lego los divertía .
Todo lo que tenga que ver con la interacción de sus personas con el mundo exterior a ellos les resulta tremendamente costoso y engorroso. Da la sensación de que fueran espíritus a los que les acabaran de dar un cuerpo, y que les hubiera dicho “vamos, comienza a moverte dentro de él" . No se mueven, o lo hacen con torpeza, No caminan : se arrastran y , apenas pueden , caen pesadamente en cualquier sitio rompiendo algo enla caída. Tal como si vivieran de un etéreo plano astral,se rehusan sistemática a aprender a manejar sus tendencias corporales en sociedad y de manera civilizada. Por eso no aprenden a masticar con la boca cerrada ,ni a no hablar con la boca llena, ni a tirar la basura en el cesto, por lo cual te desesperan olvidando las reglas de cortesía básicas inculcadas durante años, y – lo que es peor-, olvidan las más elementales reglas de la física terrestre. Por ejemplo, los adolescentes ignoran que lo mojado moja, y van de la pileta de la cocina a la mesa llevando un trapo empapado que deja un reguero de agua en todo el camino. Luego vuelcan una jarra de jugo en un mantel, e ignoran el río que ellos mismos han causado, esperando que otro lo resulta o …¡ intentando secarlo con tu pulóver o sus mangas!
También ponen el trapo de piso chorreando encima del recibo de las zapatillas que hay que cambiar, y luego nos quedamos sin recibo para hacer el cambio, porque el agua corrió la tinta. Cuando te quejas de esto, te dicen " ¿ Y como se te courre pone el recibo encima de la heladera?" .... Y una se pregunta por qué se les ocurre a ellos poner un trapo sobre la heladera. Dejan documentos, dinero y recetas de medicamentos en l bolsillo del pantalón que ponen en el lavarropas, del que salen con la forma de aglomerados de pasta grisácea.
Del mismo modo, desconocen que lo caliente queman, y quitan la asadera del horno con las manos, sin usar trapo ni agarradera, con lo cual deciden no ayudar nunca mas en la cocina “ por que allí todo quema” .
También ignoran que lo frío enfría, motivo por el cual se resisten a usar un abrigo para salir cuando hace diez grados bajos cero, y luego no entienden por qué les prohíbes asistir a un partido de fútbol con bronquitis. También ignoran que lo redondo rueda, y que si no sostienes el carrito de supermercado lleno en una rampa en bajada, este no se quedará inmóvil sino que se estrellará contra la puerta del primer auto que pase, cuyo chofer se enojará muchísimo tanto con tu hijo adolescente como con la madre que lo parió .
Los hijos adolescentes se sorprenden muchísimo de que lo que está sobre un plano inclinado suela caerse en el mismo sentido de la inclinación, como cuando están por servir la comida que traen en una bandeja, y vuelcan la fuente entera de ravioles sobre la mesa .
Y no pueden entender que lo frágil se rompa (como cuando intentar lavar vasos que dejan caer sobre el escurridor desde una altura de medio metro) o que lo pesado duela al caer ( como cuando le arrojaron un botín al pie del hermano menor, “ solo para alcanzárselo cerca” ).
Es increible, pero a los adolsecentes hay que enseñarles otra vez las mismas cosas que se enseñan en un parvulario o jardin de infantes :
"Lo filoso, corta.
Lo caliente, quema .
Lo mojado, moja.
Lo resbaloso, se resbala.
Lo pegajoso, se te pegotea.
Lo sucio, ensucia.
Lo grasiento, engrasa.
Lo redondo, rueda.
Lo que parece suelto, se suelta.
Si se suelta, se pierde.
Lo que está cuesta abajo tiende a bajar .
Lo pesado se cae con fuerza, duele y rompe algo.
Y si no aprendes todo esto de una buena vez, tu madre cortará, quemará , mojará , se soltará, perderá los estribos , te caerá encima con fuerza y te romperá algo . "

Nuevas teorías de la física teen "post Einstein"


El tiempo, según los adolescentes, no se mide como lo medimos el resto de los humanos.
Los jóvenes descreen de las unidades de tiempo convencionalmente usadas por los adultos y prefieren usar el sistema de medición temporal de los mosquitos y las palomas. Es decir, para ellos no existen los relojes ni la hora ni los minutos ni los dias. Para ellos existen dos cosas: el día y la noche, cuyos limites estiran a su conveniencia según el caso . Por ejemplo, cuando llegan demasiado tarde te dicen:
: “No llegué de día del baile: aún era de noche. El cielo estaba claro, pero yo llegué de noche” o “Yo llegué antes de que oscurezca. Para ti era de noche, pero se veía todo lo más bien”.
Si quieren salir con amigos te dicen “no te preocupes , que llego temprano” . Claro que ese “temprano” es la mañana del dia siguiente.
Por eso mismo es imposible esperar que lleguen a horario a ningún lugar, y si lo hacen es por casualidad. Por supuesto, es la madre la que recibe los retos de profesoras de piano , matematicas e inglés que llaman diciendo “ Su hijo tenia que haber llegado hace 45 minutos” . Y si se trata de su sesión de terapia, tendrás que pagar igual la sesión acabada en ausencia del paciente. Esto no sucede una vez por año sino al menos una vez por mes. Si les preguntan por qué se demoraron tanto, responden que ellos no se demoraron , salieron a tiempo y fueron directamente a clase, que no entienden que sucedió .Lo que prueba que Einstein tenia razón : el espacio es curvo y la línea recta de A a B no existe en el mundo "teen". Si insistes en averiguar por qué tu retoño llegó tarde, te dicen “ es culpa tuya , porque voy caminando, cuando me tendrías que haber pagado un taxi o un remisse para que llegue a horario…¡caminando, siempre llegaré tarde a todos lados!”. Cabe aclarar que el tramo de casa a inglés caminando lento, para un adulto normal lleva quince minutos. Caminando con bríos juveniles, demora unos cinco minutos. Si tu hijo demoró cuarenta minutos y es cierto que no se desvió ni se detuvo en el camino, queda comprobado que tu hijo no camina : se arrastra por el piso empujándose con los codos. Con razón su ropa tiene ese aspecto tan calamitoso, aunque se la hayas comprado hace veinte días.
Otro detalle curioso es que un hijo siempre sale quince minutos antes de llegar a un sitio al que se tarda media hora en llegar. Pero lo curioso es que asi como dice que pàra llegar demora 15 minutos, de ese mismo sitio se demora dos horas en regresar. Esto demuestra que a Einstein se le escapó estudiar este inquietante asunto "teen" de que de un punto A a un punto B , la distancia es más corta que de B a A. Hasta diría que de B a A la distancia se cuadruplica . Ni Pitágoras resucitado podría resolver este teorema con este misterio insondable.

Los adolescentes odian las medidas de tiempo



Los adolescentes están tan peleados con las medidas de tiempo convencionales, que no logran conservar un reloj pulsera. Esto es así: como siempre llegan tarde a todos lados le compras un buen reloj, para que lo mire y sepa cuando se le hace tarde . Pero es en vano. No se sabe como, pero lo pierden al mes. Te dicen que le pesaba, le ajustaba, o le quedaba flojo, entonces se lo quitaron no saben donde y no lo vieron más. Conclusión: Si quieres tener un reloj nuevo, de buena marca y sin uso, párate al lado de un adolescente hasta que él se quite el reloj ( es cuestión de minutos, porque se va a duchar o porque le molesta ). Entonces, tu te lo llevas , y el jamás sabrá que pasó con su reloj. Como todo padre razonable, te enfureces con el porque no cuida sus cosas ( ni sabe donde esta el reloj ...ni recuerda cuando se lo quitó) . Y el se ofende, diciendo que por qué te enojas , si el en verdad no tiene por que agradecerte lo que nunca te pidió, porque ( afirma) el NO quiere tener un reloj. Entonces aceptas que no use reloj, pero con la condición de que sea conciente de qué hora es y que llegue a tiempo a donde debe ir , aunque sea pidiéndole la hora a los demás. Después de esta charla que dura hasta medianoche, en donde todo padre siente que su gato lo escucha con más atención que su hijo, tu hijo se va a la cama prometiendo que llegará a tiempo a todas partes sin necesitar reloj. A los veinte días queda libre por faltas en la escuela. Aterrada, crees que no está yendo, que se esta haciendo la rata,o que finge que va a la escuela, pero va a distribuir droga por los bajos fondos. Te citan en la escuela y descubres que debes reincorporarlo con tu firma para que lo tomen otra vez , y que en verdad él nunca faltó a la escuela ( salvo dos faltas que el jura que son errores de la maestra, porque el jura que fue). O sea que quedó libre por llegadas tarde acumuladas , de las cuales la mitad tienen el surrealista nombre de “ A/P” que significa “ Ausente con Presencia” . Esto que parece indicar que tu hijo estaba, pero no estaba , en una suerte de curiosa capacidada de viajes astrales que daría para una serie entera en el canal Infinito. En verdad significa que llego tan , pero tan tarde, que en realidad lo dieron por no llegado. Si él estuvo ahí, no hay evidencia de tal cosa . Por ende , en vez de ser un NN es un AP , al que supongo que nadie le habla porque está oficialmente ausente, y entonces si tiene sentido que dé como explicación de sus bajan notas “ nadie me dijo que tomarían examen”, cuando todos los sabían menos él.¡ Es porque la gente no habla con ausentes!
Así concluyes que este hijo tuyo tendrá que usar un reloj pulsera le guste o no, aunque sea atado a su muñeca con grampas quirúrgicas para no perderlo. Pero que además le tendrás que comprar un despertador para que se despierte el solo, porque está visto que el que tiene no sirve y si tu lo despiertas no te hace caso y sale tarde igual ( o aunque salga a tiempo, recuerda que ellos se arrastran con los codos para llegar , y eso lleva el doble de tiempo) .
Entonces le compras un reloj pulsera mas barato, porque ya sabes que le durará dos dias. Le pides que lo cuide y que no lo moje, porque no es sumergible. Pero el, para ver si en efecto no es sumergible, va y lo pone debajo del grifo, y luego viene fascinado a decirte : ”¡Es cierto, no es sumergible!”.
Le compras otro, y le dices que es el ultimo, y que en castigo por haber estropeado el anterior debe cortar el pasto del jardín ( en verdad es su tarea oficial, pero como nunca la hace, se las debes poner de castigo para que la haga aunque sea una vez al año) .
Como el reloj le molesta para sacar la cortadora del garage, tu niño deja el reloj en el pasto, luego pasa cuatro horas buscándolo para que no lo retes otra vez , y finalmente se sorprende que entre el cesped cortado aparezcan manecillas y rueditas de metal , y la presilla hecha flecos. Como era previsible, mientras cortaba el césped le pasó la cortadora por encima al reloj. Para no amargarte mucho, decides tomarte esto como un accidente: no lo hizo a propósito...
Y le compras otro reloj, que el a la semana descarta porque “ el que me compraste es tan barato que da la hora de ayer”. Te fijas en el reloj, y la cuestión era programar el dia, pero la hora esta bien. A la semana el se queja de que por culpa del reloj nuevo llegó tarde a todos lados, porque a las seis de la tarde se dio cuenta que era imposible que la hora 10:15AM durara cuatro horas sin cambiar ni un minuto. Le pides que cambie la batería y no lo hace , Gasta el dienro de la bateria en ir al ciber . Luego le cobran la batería mas cara que el reloj, y el reloj sigue fallando. El dice que es tu culpa, porque le compras relojes chinos. Tu le explicas que no es que el reloj falle, sino que da la hora china... pero de todos modos decides intentarlo nuevamente, apostar a tu hijo, después de todo es un niño inteligente y listo,y cuando quiere , hace las cosas bien. Le compras un reloj japonés de los que nunca fallan. Le dura dos días. A los dos días ya no lo tiene. Claro que de eso te enteras diez dias después, cuando nuevamente llega tarde a todas partes .
“ ¿ Por qué has llegado tarde?” , le preguntas. “Creía que llegaba a tiempo” , te responde . “ pero no lo has hecho, ¿ miraste la hora?” “No, no tengo reloj” . “ ¿ Y el reloj nuevo que te compré?” “ No lo sé" … te responde . ¿Cómo un ser humano puede no conocer el destino de algo que lleva atado a la mano? ¿Se lo quita en un ataque de epilepsia? ¿Lo arroja por la ventana en estado de sonambulismo? ¿Esta amenazado a no decir nada por un grupo mafiosos que le roban los relojes a los adolescentes? Para no escuchar tus preguntas, el responde con evasivas y sale demasiado temprano a Ingles. Tenia que regresar a las 20 , pero regresa a las 23 , esa hora en que una no sabe si llamar al hospital, a la policía , al 911 , a los bomberos o a Missing Children . Al regresar te discute que esta volviendo a la hora de siempre, que son todos los relojes de la casa los que fallan, junto con la hora GMT y las de todo el planeta . Alguien debería avisarle esto a los presidentes del mundo: están viviendo con tres horas de atraso.
El jura que no se desvió, que volvió caminando como siempre, y que si querías verlo antes tendrías que haberle pagado un taxi, porque el colectivo se demoró mucho en pasar. A esa hora en la que dudas entre matarlo o mandarlo a dormir sin comer, lo sientas a que te cuente que pasó con el reloj nuevo. Y el te dice que se lo prestó a un amigo. Le explicas que los relojes no se prestan. El te dice que en realidad no se lo prestó, sino que se lo dio a cambio de un celular usado. Le preguntas adónde está el producto del trueque y él te dice que el amigo se lo traerá a la escuela en estos días. Le preguntas si vio el teléfono celular que el amigo le quiere dar a cambio del reloj y él te dice que no, que no lo vio “pero el dice que es buenísimo, y como es mi amigo, yo confío en él”. Le cuentas que en la película “Bajo Anestesia” un hombre amigo de un cardiocirujano confía demasiado en este amigo que le hace un transplante mal hecho para matarlo. Y él , que como es adolescente se las sabe todas, te responde “mamá, no puedes creer tanto en las películas, no son la realidad”.
Ciento veinte dólares y dos meses después, te encuentras en el punto de partida, sin cambio alguno : sin reloj y con un hijo sin noción del tiempo, ni de la responsabilidad, la amistad , o el valor de los relojes japoneses y la puntualidad. Al menos una cosa es segura: tu hijo no quiere tener reloj.
El tema de los despertadores es parecido.Pero con una diferencia: los despertadores no se pierden , no se regalan , no se cambian : simplemente ,se destruyen . Cuando el despertador suena, los hijos no los apagan : los manotean o les arrojan encima un zapato, un libro o un almohadón . Los relojes caen al piso y no tienen reparación. Entonces se te ocurre ponérselos tan lejos como para que se tengan que levantar a apagarlo. Pero la distancia necesaria para que no los destruyan es justo la que impide que el ruido del despertador les moleste lo suficiente como para querer levantarse a apagarlo. En suma, se despierta toda la familia menos ellos, que siguen roncando hasta que el despertador hace un débil zumbido de cigarra agonizando.
. Les expliqué a mis hijos que la gente de la localidad inglesa de Greenwich en Inglaterra se tomó el trabajo de decir que ese es el meridiano cero del tiempo y de ahí en más el planeta se dividen en gajos de una hora para que la gente coordine sus actividades. Le dije que sin relojes no existiría el trabajo en equipo. Que los relojes son la medida del respeto al tiempo ajeno. Que están hechos para que no hagas perder tiempo a los demás esperándote, y para darle a las profesoras particulares la posibilidad de dar varias clases individuales consecutivas a distintos alumnos sin perder demasiado dinero . Y que aunque un hijo crea que es bueno para la profesora tener un descanso de 40 minutos para tomarse un té esperando que llegue nuestro hijo , lo que ella más quiere es que sus alumnos avancen rápido, no tomarse un té en esos 40 minutos de ocio. Les expliqué que los antiguos inventaron mil maneras de medir le tiempo, que los antiguos romanos no tenían relojes en las casas y tenían que ir a la plaza central a ver el reloj de sol, asi como los antiguos griegos tenían que subir hasta el barrio donde estaba la clepsidra popular en Atenas para ver qué hora era , de modo tal de llegar a las citas con menos retraso. Y que ellos, por primera vez en siglos, tienen la enorme suerte de tener el tiempo en la mano, con solo mirar un cuadrante que funciona a cuarzo liquido, y que aún así se niegan a aprovechar sus ventajas. Mi hijo me escuchó pacientemente y me dijo “ Reconozco que la hora es un invento útil, Lo que es inútil es el reloj . Yo ya tengo la hora en mi celular.” Le rspondí: “Entonces quizás sólo sea necesario que lo pongas en hora, coordinemos nuestros relojes y mires más seguido el celular …¿ qué hora tienes en tu celular?” le pregunté . Y se puso mustio, mirándose la punta de sus zapatos. “ La misma que tu” , respondió. “ ¿Me lo muestras, así lo confirmo?” . “Emmm…Es que no sé adónde le dejé ...” . " ¿ Cuçánto hace que no lo ves?" , le pregunté , intentando con toda la fuerza de mi cuerpo no levantar la voz . Y mi inteligente hijo me responde : " Y ...mmmm...como unos ....quince días" Pero de celulares hablaremos luego, porque es todo un tema aparte.

Los adolescentes odian las medidas de espacio


Los adolescentes se niegan a absorben nociones que tengan que ver con medidas de todo tipo , en especial las de espacio.
Yo mis hijos les enseñé a decir sus direcciones completas en voz alta apenas aprendieron a decir “ mamá” . Eso fue para que , en caso en que estuvieran perdidos o secuestrados, pudieran informar donde deberían ser devueltos. El problema es que ahora, de adolescentes, saben bien donde viven pero no saben dónde queda el resto del planeta cercano. Por ejemplo: faltan cinco minutos para que cierren la puerta del colegio, momento luego del cual, les ponen un Tarde grande como una casa , que equivale a media falta . Y ellos no salen de casa, a sabiendas de que en cuetsión de minutos cerrarán la puerta de la escuela . A la escuela se llega en veinte minutos,caminando rápido, en diez en bicicleta y en otros veinte en tren . Se lo recordamos Y ellos dicen “ No es cierto, en cinco minutos llego” ¿ Cómo? ¿En helicóptero presidencial? ¿ En ambulancia? No , no llegan . Pero ellos creen tanto en el poder sanador de la palabra, que creen que uno puede cambiar la realidad con solos expresar sus deseos en voz alta, igualito que Louise Hay y los cultores de El Secreto .Un hijo que hace dos kilómetros en cinco minutos supera a Superman en poderes sobrenaturales. En verdad, estaría viajando a una velocidad cercana a la de la luz, y desde ya mucho más veloz que el sonido. Ahora lo comprendo: ¡era por esto que nunca nos hacen caso! Nosotros les explicamos cómo hacer las cosas y les recordamos su agenda del día, pero como ellos se desplazan a mayor velocidad que el sonido, nuestras palabras se quedan atrás y no llegan nunca a sus oídos. A partir de hoy, prometo no mirar nunca más con desconfianza a una de esas madres orgullosas que te dicen “ Mi hijo es una luz” . Lo son. Ellas no mienten. Lastima que en la escuela no entiendan eso y llenen de “tardes” y “ausente con presencia” a estos superniños fantásticos que son como rayos de luz . Ah, claro, los rayos de luz no pueden penetrar la pesada puerta metálica que les cierra el paso luego de las 7 y 40 de la mañana.
Pero resulta que tu superniño veloz esta tarde tiene que ir al dentista que queda a 45 minutos de nuestra casa, y mañana debe ir a un terapeuta a una hora de casa. Faltando cinco minutos para la hora de la cita, él sigue dando vueltas por casa , sin salir . Le preguntas si sabe que ya debería haber salido y te dice que sí . Le preguntas si sabe cuánto tiempo se demora en llegar al dentista y te dice “ cinco minutos”. Le preguntas cuánto tiempo cree que hay de casa a el consuoltorio del terapeuta y te dice “ cinco minutos” . O sea que para un hijo adolescente no hay tiempo ( ya lo hemos visto ) ni distancia, sino un lapso de cinco minutos que lo transporta de casa al kiosko de la esquina, a inglés, la colegio, a terapia o al Aeropuerto Internacional Narita de Tokio, Japón. Es una pena que se niegue a acompañarme todos los días al trabajo: me tomaría cinco minutos un viaje que generalmente demora una hora y cuarto de ida y otro tanto de vuelta. No haré una nota periodística con este tema porque temo que las empresas aeronáuticas comerciales quieran liquidar a mi hijo. Si llega a hacer público su secreto de los traslados instantáneos, sería la ruina de todas las líneas aéreas del mundo. Es por eso que le digo “ No, no lleva cinco minuto. Di la verdad, te lleva una hora y llegarás a clase cuando termine” . “No es cierto”, te dice el ,”llego en cinco minutos”.El padre me pidió que lo siga con sombrero, gabán y anteojos oscuros como una Sherlock Holmes disfrazada para saber adónde va en esos cinco munutos . Y yo le dije que una vez lo seguí una cuadra y me cansé de caminar tan lento como una nonagenaria para seguirle el paso cansado. Una anciana con bastón que iba detrás mío , nos pasó a los dos cuando yo lo seguía. Harta de arrastrar los pies como mi hijo, me volví a casa . Le conté al padre que su hijo no se desplaza a más de 50 centímetro pro hora y el me dijo “ Seguro que finge ese paso cuando lo miras , pero a la vuelta de la esquina se convirtió en Meteoro y se teletransportó en un segundo” . Pese a que jamás pude comprobar ese prodigio , no por eso uno deja de creer en santa Claus , los Reyes Magos y en que tiene hijos especiales, veloces comoi un rayo de luz. Einstein se debe estra retorciendo en su tumba al ver que el espacio no sólo no es curvo, sino que es recto y lleno de atajos que él no conoció , y mis hijos, sí .

Niños con capacidades diferentes


Mi hijo mayor aprendió a leer ante de cumplir dos años. Había un programa de televisión con monigotes de gomaespuma imitando a personajes políticos del momento que le llamaban mucho la atención que se llamaba "Canal K" , y que mostraba la K bien grande en la pantalla mientras repetían su nombre en una canción “ Canal K , Canal K, lo único que se puede ver en la televisioooón” . Mi hijo me señalaba la K , fascinado ver la correlación entre sonido e imagen. No es fácil ver letras k en idioma español, así que el pobre recorría la calle tratando de encontrar letras K en los letreros. Y como no las encontraba, empezó a preguntarme qué letra era cada una y cómo sonaba. Yo se lo explicaba a veces aburrida y otras harta, pero ponía la mejor voluntad para contarle cómo se llamaban las letras y que ruido hacían al pronunciarlas . Por supuesto, esto se prestaba a confusiones de iletrados, creyendo que la palabra “elefante” empieza con “L”, pero de a poco él solito fue dándose cuenta de que no era asi. Un día estábamos con el padre almorzando en una parrilla de Córdoba, estando de vacaciones. Martín , mi hijo, era tan bebé que usaba babero y estaba sentado a nuestro lado en esas sillitas altas para bebé. El padre y yo conversábamos y de pronto Martín exclama “¡Santa Ana!”. Imaginen un bebé diciendo eso de la nada. Me pegué tal susto que casi me caigo de espaldas, pensando que mi hijo había tenido una visión , una revelación mística...y hasta fantaseé con que se había dado cuenta de que yo tenía un halo dorado en torno a mi lamentable peinado vacacional, y que supo que su madre era una santa . Lo miramos y le preguntamos “ ¿ Que dijiste?” y con su dedito regordete nos señaló la etiqueta de la botella de vino blanco que estábamos compartiendo. En la etiqueta decía con imprenta mayúscula “ Santa Ana” . Le faltaban dos años para entrar al jardin de infantes… ¡y ya sabía leer!. Entonces yo pensé que mi hijo era un genio, un superdotado que ganaría las olimpiadas de lengua, matemáticas, ajedrez y perinola en el Mundial de Superdotados de Moscú para Niños con Pañal, o algo asi …Empecé a averiguar cómo potenciar su intelecto privilegiado. Lo hice escuchar Mozart y Bach al levantarse. Y aunque ya tarareaba solo Eine Kleine Nachtsmusik, lo hice escuchar a Schönberg. Alban y Bartok para que supiera de música clásica de vanguardia. Lo ayudé a construir sus propios juguetes , a descifrar acertijos, y se fascinó con el Sistema Solar y los nombres de los planetas y sus características. Aprendió un montón de animales vivos extinguidos. En el jardín de infantes sus maestras se quejaban porque él no quería participar en juegos grupales: solo quería leer en el rincón de la lectura, y se quejaba de que ya había leído todo y no traían libros más complejos. Cuando las maestras explicaba las letras, él bostezaba : ya se sabia el abecedario. En vez de pensar en darle una tarea extra o diferente, ellas se quejaban. Con esto supe que la escuela tiende a nivelar a los niños para abajo: el distinto molesta. Sin saber en qué escuela inscribirlo, descubrí un volante en la calle que hablaba de una “Escuela para niños con Capacidades Diferentes” . Apunté el dato y le pregunte a amigas y vecinas que sabían de esa fabulosa escuela y nadie la conocía…porque claro, ellas no tenían genios precoces como el mío. Conservé el volante pensando en inscribirlo cuando llegara el momento de entrar a la primaria. Cuando llegó el momento, lo quise inscribir y me dijeron “ No señora, esta es una escuela para chicos con capacidades diferentes por ser retardados o subnormales”. Flor de chasco el mio, me tuve que poner a buscar escuela otra vez y acabé inscribiéndolo en la estatal que nivela para abajo. Ahora que mi hijo superdotado está en la edad del pavo, me pregunto porqué no hay escuelas secundarias para niños con capacidades diferentes. Porque si un adolescente no logra atarse los cordones de las zapatillas a lo largo de 16 horas en las que su madre insiste en que se los ate , no logra quitarse un buzo manchado de mayonesa hasta tres días depués de que le rogamos de que use otro , no logra cortarse las uñas que sua como garfios hasta una semana más tarde de lo conveniente , y no logra llevar la carpeta de dibujo el día en que tiene dibujo ( lunes) , y una sabe que cada lunes le toca correr a la escuela a llevarle de urgencia la carpeta que jamás recuerda llevar…¡ No me digan que tu hijo no tiene capacidades diferentes!

Síntomas de Alzheimer juvenil


En alguna parte leí que los adolescentes tienen tal tormenta eléctrica en el cerebro, producida por un cóctel de hormonas nuevas que los invade y no les dejan coordinar bien los pensamientos, que ya casi se habla de una demencia senil que sucede en la juventud . No tengo ninguna duda de que esto en efecto, sucede asi .
¿ Si no como se explican estas actitudes?

-Lo ves sacando dinero de tu bolso, ves que falta un billete de $50 y te dicen “ Yo no fui”
-Les pides que se levanten ya, y estando metido en la cama con la colcha hasta las orejas te dicen “Ya estoy levantado” .
-Debajo de su cama encuentras un sándwich de jamón y queso mohoso, una empanada de carne semifosilizada y envoltorios de veinte golosinas . Le preguntas que hace eso ahí y te dice que no sabe cómo han ido a para allí y que seguramente” alguien me los puso ahí”.
-Les das la llave de la casa para que entren cuando quieran, con la condición de que siempre cierren con llave al entrar y al salir. No cierran con llave, y si ya salieron , pierden la llave y no logran entrar.
- Les dicen que la unica regla de la casa que sigue en pie ( porque ya no tienes fuerzas de sostener a las otras ) es " ve adonde quieras pero dime donde estas "...y jamás logran decirrte donde estuvieron o estásn , por motivos tales como : no tenia celular, lo tenía pero no tenía crédito, tenía crédito pero no tenía bateria , lo tenia en volumen bajo,lo tenia apagado, estaba cambiando de lugar cada cinco minutos, olvidé llamarte , nadie avisa a las madres , o "no sabía adónde estaba" .
-Te dicen que perdieron el clular . Se lo repones , entras a su cuarto y encunetras el celular original debajo de la cama . Ter explican " Alguien me lo quitó y luego lo puso ahi" .
Ommmmmmmm....

" Mamá ...¿ Me ayudas con la tarea?"


Llega una tarde en la vida en la que nuestro hijo nos sale con la pregunta de terror: “ ¿Me ayudas con la tarea?” –
No hay manera de salir airosa de esto, ni respuesta que nos salve de perder para siempre el respeto de nuestros hijos, y la imagen idealizada que hasta ese momento ellos tenían de nosotros.
No tenemos escapatoria.
Porque lo más probable es que, en primer lugar, vayamos a decir: “ A ver , hijo …Tráeme el cuaderno y carpeta para ver que es lo que tienes quehacer …” . El chico lo trae y- por más que lo miremos de arriba para debajo y de abajo para arriba- de la tarea no entendemos nada de nada.
Entonces podemos contestar de tres maneras igualmente bochornosas:
Decir “No sé”, con lo que logramos que se evapore todo rastro de autoridad que nos quedaba.
2 - Decir “la verdad, que no me acuerdo de nada de todo esto” , con lo cual le estarías dando a ellos la razón de que la escuela no sirve para nada , y que uno olvida todo lo que le enseñan en la escuela y en la universidad . Y es que aunque intentes explicarle cómo dividir , a ellos no les sirve para nada porque nosotros mencionamos las operaciones con una jerga que ya no se usa( “me llevo” tanto y “queda de resto”…¡ eso no va más!)
Recurrir a la “sanata”, “ verso” , “guitarreada” o improvisación urgente : Esta es la manera más rebuscada, pero la más usada , para reconquistar un decoroso lugar de respeto en el corazón de nuestros hijos. Pero de esto es difícil salir airoso. Por ejemplo, el chico tiene que estudiar el teorema del resto, y tu de eso no recuerdas de nada, pero recuerdas regla del tres simple, que es el único tema de verdadera utilidad que aprendiste luego de 7 años de estudios primarios. Y para no quedar como una burra, le dices:
El teorema del resto no lo se, pero ven que te explico la regla del tres simple- , cuando el chico no quiere saber la regla del tres simple…¡ quiere que le expliques los polinomios! Entonces le dices:
Yo de Polinomios no sé, pero hay un personaje que se llama Polichinela, y un país que se llama Polonia…y el que habla muchos idiomas se llama políglota, porque poli en griego significa “muchos”.
Tu hijo te saca la carpeta de matemáticas de las manos porque comprende que en eso sos una poliburra. Tu insistes en que lo quieres ayudar. Entonces te dice:
Ya no , porque ahora tengo que estudiar química.
¿Qué cosa de química?- le preguntas, haciéndote la todolosabe.
Y el te dice:
Termodinámica.
Y te quedas mirando el infinito mientras te estrujas el cerebro para ver que corno era eso, Pero para no quedar otra vez como un asno, le explicas cómo funcionan los termos, que tiene un colchón de vacío que hace que la temperatura no se pierda …
Y como tu hijo pone cara de “oh, cállate” , te apuras a contarle que Kekule descubrió la estructura molecular en anillo del benceno después de soñar con que una serpiente se mordía la cola, porque es lo único que te recuerdas de todo química porque era como un cuentito muy agradable.
Antes de tener que escuchar que si te pregunta por los indios mayas le hables de trajes de baño, tu hijo te dice que lo ayudaste un montón, sí: a saber que mejor estudiar solo que preguntarle a papá.
Claro que en todo este proceso, tu hijo te enseñó la respuesta más digna de todas cuando un hijo te pide que lo ayudes con la tarea. Esta es:
“No tengo tiempo …Preguntale a papá” .

Cosas que toda madre odia de sus hijos


Que lo único que les interese de salir con ti sea que le compres cada cosa con que se encaprichan, y que se enojen si no se la compras.
Que lo único que les interese de ti es saber qué vas a cocinar.
Que tu hija te robe tu mejor ropa, y que la deje hecha un bollo debajo de su cama.
Que se metan los dedos en la nariz delante tuyo, como si no estuvieras ahí.
Que coman como si nunca les hubieras enseñado modales.
Que sólo te hablen para pedirte algo.
Que digan que tomaron el remedio, que estudiaron o que llamaron a la abuela cuando NO lo hicieron.
Que prefieran hacer cualquier cosa, menos hacerte caso.
Que te pidan un perro, juren hacerse cargo de él, y después no sean capaces de cambiarle el agua o llevarlo a pasear.
Que puedan caminar diez cuadras bajo la lluvia para alquilar un video de su elección, pero que no puedan cruzar la calle un día de sol radiante para comprar una leche.

Cuestionario materno de rigor


¿Hiciste la tarea?
¿Que haces dando vueltas todavía?
¿ Apagaste la luz?
¿ A que horas volves?
¿ Adonde vas?
¿ Con quienes vas?
¿ Ya comiste?
¿Que comiste?
¿Vienes a comer?
¿Como te está yendo el colegio?
¿Estás estudiando?
¿Estás estudiando o estás vagueando?
¿Hiciste tu cama?
¿Ordenaste tu cuarto?
¿Quién es Juancito?
¿Terminaste de lavar los platos?
¿Quien llamo?
¿Que te dijo Camila?
¿Desayunaste?
¿ Llevas abrigo?
¿Llevas el celular?
¿Tienes tu llave?
¿Compraste lo que te pedí?
¿ Y el vuelto?
¿ Piensas dormir todo el día?
¿ Vas a ir al cumpleaños?
¿ Con quien vas?
¿ Como te pones a a mirar la tele cuando ni empezaste a hacer la tarea?
¿Así vestido vas a ir?
¿Que hicieron en al escuela?
¿Y el paraguas?
¿ Comiste ensalada?
¿ Por qué no me llamaste?
¿Para qué diablos tienes el celular si lo llevas apagado?
¿ No sabes todavía que a mi no me podes mentir?
¿ Sacaste la basura?
¿ Pagaste la clase de inglés?
¿ Esa mochila destrozada estás usando?
¿ Qué hacen tus zapatillas acá?
¿ Te crees que esto es un hotel?
¿ Trajeron un gato?
¿ Quien lo va a alimentar?
¿ Quién dejó esto tirado aquí?
¿ Nadie piensa pasarle un trapo al piso del baño?
¿ Crees que soy tu mucama?
¿Cuando piensan crecer?
¿ Me vas a extrañar?

Ellos saben lo que hay que hacer ...pero no quieren hacerlo


Ellos saben cómo comportarse, el problema es que no quieren llevarlo a la práctica.
Los padres de adolescentes tendemos a hablar demasiado. Ellos ya saben a que hora deben salir para llegar a cada sitio, ya saben que si olvidan la mochila no llevan los libros que precisan consigo, y que se olvidan la billetera tendrán que caminar cuarenta cuadras porque no llevan dinero. Así y todo, una se pasa la vida sermoneándolos todos los mismos conceptos una y otra vez hasta ya darnos asco de escucharnos repitiéndolo todo. Más de una vez algún terapeuta de mis hijos me trató de convencer de que son chicos inteligentes, capaces, lúcidos y que en teoría saben perfectamente toda la teoría de cómo comportarse en la vida. El tema es que no quieren llevarlo a la practica.Ya veremos por qué no quieren, pero como padres, es importante saber que hablamos demasiado y escuchamos muy poco las razones de nuestros hijos de no actuar como les pedimos que actúen. La base de este dilema es que nuestros hijos no quieren ser como nosotros. Se quieren diferenciar de nosotros. La vida que tenemos no les gusta, ( como muchas veces no nos surta a nosostros) y quieren fundar una nueva manera de hacer las cosas. No saben cual, pero por lo pronto, lo ideal para ellos es hacer lo contrario de lo que les pedimos, para que sus vidas no repitan como un calco las nuestras. Imaginate que estas viviendo con un jeque árabe que usa togas sueltas y turbante en la cabeza, come sólo platos vegetarianos con las manos y sentado, escucha largas serenatas en cítara, y toma solamente te sin azucar , mientras se arrodilla a rezar mirando a la meca cuatro veces por dia. Y pretende que tú hagas lo mismo, y que si no lo haces eres una “ mala persona” . Tu te pondrás ropa ajustada , nada de trapos en la cabeza, comerás carne y tomarás cerveza y escuchar rock …¡y que te maten antes de rezar mirando a la meca! Porque hacrelo igual que el jeque te hará sentir si no sentirás que te están quitando identidad propia y debes copiarte lo que hace el sheik , y no quieres ser un sheik. Los adolescentes sienten lo mismo: “ No sé qué quiero ser o qué quiero hacer, pero no haré lo que me dices, simplemente porque me llevaría a ser como tú y no quiero ser como tu”.Y tienen toda la razón del mundo de elegir desobedecer. Ya veremos por qué.

Los límites son necesarios


Para un hijo es importante afirmar su personalidad en esta época. Y es bueno que cada tanto pegue un portazo o te responda un “no” rotundo porque el quiere ser como él quiere ser . Y justamente, como a veces la personalidad la estructuran por oposición a los que les pidan los padres, los padres muy blandos y permisivos no son buenos padres de adolescentes, porque no les dan limites contra los cuales ellos deban enfrentarse para ser más fuertes y autosuficientes.Los adolescentes se oponen tanto a todo que nos dan ganas de decirles a todo que si para que no haya mas conflictos en casa ,. Pero eso tampoco es bueno. Ellos necesitan padres fuertes porque están probando su entereza , peloteando agresiones y oposiciones contra los padres como un tenista que práctica en un frontón. Nos van a tirar pelotas para saber cuan fuertes somos, y la pelota debe rebotarles encima . No puede pasar del otro lado, no pueden atravesarnos. Tienen una energía que les desborda, y si no somos firmes, es como agua en un canal que se derrama a los lados y no llega a ninguna parte. Los padres - con ganas o sin ellas- debemos ser muros de contención de esa energía, y marcar claramente cuales son los límites, de manera simple y clara , que siempre se trata de “ en qué momento tu capricho comienza a perjudicar a los demás “. . Solo asi la energía juvenil se topará con un muro que no puede sobrepasar, y tendrá que correr solamente hacia adelante como un canal de riego, para llegar adonde tenga que llegar. Asi que bajar los brazos y dejar que un adolescente haga lo que quiera es destruirle su autoestima y su entereza. Cada tanto hay que tener la firmeza de carácter para decir “ Hijo, hasta aquí llegaste, esto no lo puedo permitir, en mi casa esto no se hace” . Ellos piden limites a gritos y en la propia casa son los padres los que mandan. Se tarta de poner pocas reglas claras y simples, pero reglas firmes tiene que haber “ . Estas reglas tiene que ser pocas y claras . Si es necesario hay que escribirlas en la pared , y deben ser menos de diez. Esto te evita repetirlas como una letanía aburrida . No vale al pena hablar tanto, porque llega un punto en que ellos ya ni te escuchan. Si te sientes tentada a sermonearlos, come una manzana…o un chocolate, No seas redundante. Mucho palabrerío hace perder autoridad, Un buen jefe es el que logra que todo sepan lo que tienen que hacer ( porque ya está escrito en el reglamento) sin tener que recordárselo as cada empleado cada mañana la llegar al trabajo .Una buena madre es una buena jefa.

Trata a tus hijos de a uno por vez


Si tienes varios hijos, lo peor es hablarles a todos de manera colectiva , tipo “ No coman lo que tengo guardado en la alacena” “ ¿Por qué sacaron tres películas del videoclub un dia de semana en el que hay que estudiar?” “ ¿Quién dejó pizza en el sofá?” .Todas esas frases no sirven para nada mas que para que todos se encojan de hombros y huyan diciendo “ Yo no fui” .
Si ves cosas desparramadas, videos alquilados en mal momento, o cosas similares, hay que preguntarle a cada hijo uno por uno “ ¿ Tu hiciste esto? Soluciónalo , por favor, porque está mal hecho. “. A veces aun así, ellos se hacen los desentendidos. Por eso, la mejor manera de mantener la honestidad aceitada en casa es tratar con los hijos de a uno por vez . Yo a vece programo con varios días de anticipación un almuerzo a solas con uno de ellos,como pretexto para tener un rato privado, de a dos, y fuera del territorio de conflicto, que es la casa,. Lo quitas del campo de batalla, y te lo llevas a hablar de sus vidas , de sus cosas, de planes futuros, y a compartir unas risas juntos. Con suerte, se logra un clima de complicidad y alegría que quizás debías recuperar. Y así, en confianza e intimidada y sin competir con los hermanos, se puede conversar amablemente temas conflictivos y llegar a acuerdos o lograr sacarle un compromiso de palabra real , como por ejemplo “ No llevare más comida a mi cama “ , o lo que sea que te parezca que va en contra de las buenas costumbres . Es una manera de mantener la relación viva y sincera con tu hijo , y evitar el famosos “ Yo no he sido” , “ Yo no fui” . Si dejas que la relación madre – hijos sea de tu por un lado y la masa informe de “ tus hijos “ por el otro, ellos se comportan como el enemigo afianzado en contra tuya y tu casa se convierte en un campo de batalla. En todo negocio cada tanto conviene salir a tomar jun café con el socio, y hablar de cosas amables para llegar a acuerdos que entre las paredes de la oficina se dificulta arribar.

Reuniones de emergencia para aclarar los puntos graves


Si llevando a cada hijo aparte en una salida individual te das cuenta que aparecen temas en que unos culpan a otros, y que recibes distintas versiones de los mismos sucesos conflictivos, lo que conviene hacer es una reunión familiar muy formal en un sitios neutral de la casa. Nunca la habitación de uno de los hijos o la mesa a la hora de las comida, sino mas bien la sala común, donde haya un sofá donde cada uno le ve la cara a todos los demás. Y ahí, si , expones la situación beligerante , expones las versiones de cada uno y abres el debate a ver que ha sucedido realmente y que tiene que decir cada uno de lo sucedido. Se proponen soluciones y se vota por la solución que todos les parezca mas justa y adecuada. La reunión no debe tardar mas de una hora ( si es menos, mejor) y no debes hablar tu sino ellos . Tu limítate a escuchar y tratar de resumir lo dicho . Diles que no vale acusar al otro, , ni insultarse ni pelear, ni mentir, sino simplemente llegar a un acuerdo de partes. . A mi estas reuniones donde si alguien miente, los otros lo desenmascaran rápidamente, me dan buenos resultados….por un mes, o algo asi. Apenas alguien se descarría, con solos mencionar que habrá que hacer una nueva reunión familia, vuelven al redil, porque no les gusta nada eso de verse careados antes los hermanos . Tampoco hagas reuniones de éstas muy seguido, o perderían la entidad de que se sepa que realmente son reuniones de emergencia en situaciones graves . Los temas que más debatimos en estas reuniones refieren a : permisos de salidas, horarios de llegada , invasiones a las propiedad privada de uno u otro, agresiones reiteradas de uno a otro y tareas domesticas que se comprometieron a realizar y resultan periódicamente incumplidas. Las reuniones de este tipo no deben hacerse solos por lo que te molesta a ti como madre sino si hay un conflicto que no ser resuelve por ejemplo entre un hermano que quiere cambiar de habitación con el otro, o alguien que se acuesta tarde y no deja dormir al otro porque pone música, o alguien que le saca las cosas que son de otro sin permiso y luego lo niega. Cuando un hijo sabe que no puede actuar impunemente sin que se entere toda la familia, empieza a cuidarse un poco más. Dije un poco, tampoco esperes milagros

No lo retes por cualquier cosa


Los adolescentes meten la pata de tantas maneras, que los padres debemos cuidarnos bien de qué nos quejamos y de que no . Hacer un drama porque sus habitaciones son un desastre no tiene sentido., Después de todo, es su cuarto y cuando las cucarachas le caminen por la cara y no encuentren un zapato que haga juego con el otro, cada uno se preocupará en poner algo de orden.Que dejen destapada la botella de champú, o una toallas tiradas en el piso de la cocina, no puede ser tema de discusión profunda. Que te usen algo sin permioso , se ackara en el momento. Que gasten su dinero para Lo que si debes hacerla notar como tema graves es todo aquello que el haga y que no le afecte solamente a el , sino que le reste calidad de vida a los demás habitantes del hogar , esto es : - fumar , cuando no esta permitido, beber a deshoras o sino se le permite , invadir la propiedad privada del otro, invadir la intimidad del otro, invadir el derecho a descanso del otro y faltarle el respeto a los demás. Con que en este aspecto el chico marche bien , la cosa va encaminada . Un poco de rebeldía es común en cualquier adolescente, y quizás deberías preocuparte más por tener un adolescente muy sumido y amable, que no se rebele jamás, porque estaría tapando algo o desarrollando una personalidad sometida y miedosa, y quizás acabe rebelándose a los 30 , lo que seria mucho más grave e inmaduro que si se rebela hoy. Tu si podrás soportarlo…Pero su jefe , su esposa , e hijo s…. no .

La obsesión por la pinta


Hay un momento en la vida de tu hijo en la que te desespera ver que no le importe absolutamente nada su aspecto exterior, Lo ves vestirse durante tres semanas consecutivas con el mismos jean manchado y el mismo buzo roto , la misma campera raída que era de tu marido , y que la dejo fuera del armario para que la tires ( porque esta tan espantosa que no sirve ni para regalar) pero tu hijo al encontró “ cómoda” y la uso, aunque le llegue por las rodillas,. Se la quietas , la escondes tratas de tirarla, y el la recupera de la bolsa de la basura , y sigue con los mismo. Usa el pelo largo hasta la nariz, no quiere cortárselo porque “ no le molesta” y no se baña si no le avisas que ya es hora e hacerlo. Le entregas la ropa planchada perfumada y zurcida y en dos días tiene todo hecho un bollos debajo de la cama lleno de migas , pelusa manchas . Si te lo cruzas por la calle, quizás ni lo reconozcas y hasta creas que es un chico pidiendo limosna. Le compras ropa nueva : un lindo jenam un buzo colorido, una campera nueva y el las ignora : siguen donde las dejaste, con etiqueta de precio y todo. Ni se las quiere probar “ estoy bien así” , te dice.
Y quizás un buen día ese mismos chicos desarrapado y harapiento, con jean hechos hilachas y ropa hererada de sus hermanos mayores, comienza a querer salir del color negro desteñido y el gris rata, y quiere comprarse ropa de marca de colores vivos, y usar solo la marca de jeans que sean sus amigos , que por supuesto jamás es el mismo tipo de jean nuevo que les compraste tu. Y ahí pasan de la desesperación de verlo salir como un linyera a la desesperación e ver los precios de la ropa que quiere usar el , que no es de mayor calidad sino que es del la marca que esta de moda . Si tienes una hija mujer, el tema se complica : puede tener 70 remeras nuevas ., 20 poleras y 20 pantalones, pero ellas siempre siente que no tienen nada , se la pasa pidiéndole prestada ropa a sus miagas , ella le presta sus mejor ropa a otras amigas , y de golpe ves qu también se te vacía el placard a ti, porque no contenta con todo lo que les has comprado, necesita hacer uso de tu ropa : no cualquier, solo la mas linda, nueva y moderna de tu ropa . Pero si tienen en casa una adolescente que forma parte de una de las modernas tribus urbanas, sea emo, flogger, dark o roquero, tu hijo precisa otra perarafernalia de ropa y accesorios extra que exceden el presupuesto de una familia común. Tendrá que ir a comprar botas , guantes, muñequeras , carteras y mochilas a en tiendas especiales que solo venden cosas para la tribu, y salir de casda le levara una hora extra el esfuerzos de producción para parecerse lo más posible a uno de los miembros de esa tribu. Lamentablemente, no esta de moda ser hippie, usar el pelo suelto y ropas hindúes y bolsos artesanales, y listo. Lo que se usa son pantalones de colores, remeras escotadas , camperas extravagantes y todo el pelo peinado aplastado hacia adelante, lo que les lleva un bue rato de domar rulos . Y eso si tienes la suerte de que tu hijo no se tiene queriendo hacerse tatuajes y piercing varios . Eso si adviértele que tiene que estar bien seguro de que no se arrepentirá de aquí a treinta años, porque los tatujes no son de quita y pon. Y los piercings, esos trozos de metal en la cara de ru bebé, son trozos de metal : con un poco de viento a favor, correrán la misma suerte que las llaves que le das a tu hijo, y también perderá por ahí .
Lo importante es que sena honestos y que compartan sus planes contigo. Cuando nacio mi hija no quise perforarle las orejitas me parecía una manera cruel de darle la bienvenida la mundo a una nena. Para ser justa y no sexista, o le perforaba va las orejas a todos, varones y niña, o a ninguno. Y opte por lo segundo. Claro que al cumplir 15 años, mi hija quería ponerse aros de los que te atraviesan el lóbulo Le dije que cuando era una beba yo no pedía decidir por ella, pero ahora que estaba en pleno uso de sus facultades mentales, y había decidido agujerearse las orejas, yo la apoyaría en la gesta. La mala suerte quiso que decidiera esto en las vacaciones de la escuela de Reaman santa y no había un solo perforador de orejas en la ciudad que no se hubiera ido al mar o a la montaña: paré que los perforadores de orejas son gente que sabe disfrutar de la vida. Recorrimos mil sitios y enfermerías, y en ninguna parte nos querían atender. A medida que mas nos decían que no, mi hija más obstinada estaba con la decisión , como temiendo arrepentirse si demostraba mas. En un sitio muy lejano nos pusieron que dejáramos a un encargado d e seguridad un par de aros de oro en alcohol durante 48 horas para que estuvieran esterilizados para cuándo llegara la enfermera de vacaciones. Como nadie me daba un recibo firmado por los aretes, yo calcule que acabarían tan esterilizados que desaparecieran del lugar, así que no los deje . Finalmente, tuvimos que pedir turno con un cirujano que le hizo los agujeros en tres etapas, a los largo de tres semanas porque una oreja se le infectó, y leí la otra le apretó tanto el seguro del aro que la oreja se le hincho como un tomate y tuvo que tomar antibióticos. Por supuesto, después de todo este peregrinaje yo descubrí que hubiera sido mas activo perforarle las orejas al nacer , especialmente después de que mi hija me dijera “ ¡ mira el lío en que me has metido, no pude usar aros cuando quería!”. Claro que la pobre criatura no tenia idea de lo que significaba para mi haber recorrido 167 locales de perforación y un consultorios medico tres veces, gastando en el camino miles de horas de lucro sesante y un tanque e de nafta .Decidí tomármelo con filosofía : mi bella hijita no me estaba pidiendo perforarse el ombligo o la nariz sino dos civilizados agujeritos en las orejas . Cómo la quiero.

Un periodo que se trata de separarse de los padres


Un adolescente tiene por delante el trabajo de separarse de sus padres para convertirse esn un individuo independiente. Parte de esta tarea se trata de ser lo mas repelente posible para que te hartes de mantenerlo a tu lado y lo dejes ir . Pero como tampoco puede irse por completo, hay veces que intenta que lo eches y veces que quiere quedarse . Y es en este baile largo y agotador de faltarte el respeto, y mostrarse amable, y luego hacerte promesas…que no cumple, donde va probando hasta donde sentirá el cordón umbilical, hasta donde lo acompañas, y cuanto puede tirar de la soga sin que ésta se corte . Ellos son muy perceptivos y si ven que te importa y mucho que ordene su cuarto, trataran de tenerlo lo mas desquiciado posible para demostrarte que ellos son distintos porque lo ultimo que les importa es un cuarto ordenado. Es muy doloroso para una madre ver que su hija o hijo la ignora y hasta rechaza , especialmente si has tenido una linda relación cuando eran mas chicos. Una tiene que tener en foco que esto también pasará. Y que es solo un periodo de la vida, largo, pero un periodo, que llega a su final cuando ellos echan alas y vuelan solos. Así que parte de la vida es estos periodo en que hay que adaptarse a que tu hija crece y quiere volar , lo que a su vez es una larga despedida, y también una oportunidad de elaborar una relación diferente .
Hay modos de hacer recapacitar a un hijo demasiado hosco. Uno es tratar de rescatar las cosas que los unían de chicos, Ellos tambien añora su infancia, asi que fijate que puede interesarle aun compartir contigo. Quizás una pelicula, quizás una torta de chocolate , y quizás solo te pida que la dejes en paz. Pero ella también puede tener la sensibilidad de absare que quieren compartir un rato con tu hija a solas aunque sean diez minutos de conversación amable, para que siempre sepa que puede contactar contigo de manera estable y firme. Tiene que saber que su conducta afecta a los demás, pero no les des poder de hacerte feliz o infeliz por eso, sino que debes exigirle un buen retrato porque es lo que se espera de ellos en un hogar civilizado.

Cuando tu hija cambia de color


Yo a mis hijos siempre les digo “hagan lo que quieran, pero avisen “ . Esto significa que están libres de ir adonde deseen cuando lo deseen, siempre cuando yo sepa por donde están , con quien están , y cuando piensan regresar. Y lo mismo con sus cuerpo: háganse lo que quiera, pero que no sea sin avisar , así me ahorro infartos varios. Mi hijo menor un día me dijo que quería ser rubio de ojos celestes. Tenia 13 años, y es un lindo morocho, así que no el iba a quedar demasiado bien el rotundo cambio Así que mientras lo iba convenciendo de que los lentes de contacto cosméticos duran poco y no son cómodos, opté por hacerle yo unas mechas mas claras que le dieron un lindo toque a su pelo, discreto y moderno a la vez. Le ofrecí que si quería mas cambió íbamos a la peluquería, pero quedó conforme con ese resultado. No fue la misma historia con mi hija, que una mañana se encerró en el baño, salio corriendo ala escuela y llego tarde. Luego vi que la mesada del baño estaba completamente manchada de manchas de color púrpura. Al llegar de la escuela supe por que´: la chica se había teñido el pelo de fucsia, sin avisar. Trague saliva y le dije que le quedaba muy lindo. Pero ella no pareció muy convencida. A la mañana siguiente también demoró otra hora en salir a la escuela, luego otra vez tarde, y esta vez vi todo el baño m anchado de un color rojizo. Y al regresar le vi el pelo color zanahoria. Y no solo el pelo: las cejas también. Su hermoso pelo castaño, que brillaba con luz propia, tenia el mismo brillo que tiene una toalla. Entre paréntesis, ej el proceso me había teñido varias toallas y un buzo. No pude evitar decirle la verdad “ que te hiciste en tu hermoso pelo…¡ te lo arruinaste!” Y empecé con el sermoneo, de que si hubiera querido cambiar el color, yo la hubiera llevado a una peluquería para que se lo hagan bien , y de manera que no tenga que estar pendiente de las raíces crecidas con su color natural, y que por qué no confíó en mi y por qué no me avisó …Y a medida que le hablaba ella estaba cada vez mas furiosa, afirmando a los gritos “ ¡ A mi me gusta así!”.
Un día que fui a buscarla a la escuela supe por qué le gustaba asi : la mitad de las chicas se estaban aclarando el pelo en distintos tonos de zanahoria y paja de escoba , y todo lo que ella quería era ser una más del grupo, con e pelo como sus amigas . Desde entonces cada vez que la veo trato demostrarme agradable y decirle : “ Ese color mandarina…glup…este …sinceramente ...te queda ..muy bien a …solo porque eres tu …y tu hermosa carita aguanta cualquier cosa…pero glup …en serio, …no te ves mal…solo que no te reconozco cuando te veo moverte por al casa …de todo modos, ya volverá a crecer tu hermoso pelo castaño ….¡ no lo siento, no quise decir eso!” Y ella se va pegando otro portazo . Con tanto adolescente en casa, los cimientos en torno a las puertas me parecen que hacen que en cualquier momento se nos caiga el techo encima . Lo que importa nunca es lo de afuera. Dentro de esa adolescente enojada vestida de negro como una ciudad perpetua con el pelo rojizo y pajizo, hay una niña asustada esperando que la mimes igual que cuando tenia 8 años, pelo castaño, la sonrisa fácil y la charla sabia .

" Adolescente " no viene de " adolecer "


El verbo adolecer es una forma castellana que como verbo transitivo significa ‘causar dolencia o dolor’, con intransitivo significa ‘caer enfermo’ y como transitivo con complemento preposicional adolecer de significa ‘tener o padecer algún defecto’. Este verbo es un compuesto del antiguo verbo castellano dolecer ‘enfermar’, caído en desuso.
La palabra adolescente viene del latín adolescens, adolescentis ‘que está en periodo de crecimiento, que está creciendo’ y es el participio presente del verbo latino adolescere ‘criarse, ir creciendo, estar creciendo, madurar’. Este verbo latino es un compuesto del prefijo ad- ‘hacia’ y el verbo alescere ‘crecer’, forma incoativa (que implica o denota el principio de una cosa o de una acción progresiva) del verbo latino alere ‘nutrir, alimentar, criar’. El participio pasado de adolescere es adultum ‘el que ya está crecido’, mientras que el participio presente adolescens significa ‘el que está en la etapa de crecimiento’. La adolescencia es, por tanto, una etapa del desarrollo, de proceso de maduración, un periodo de la vida humana. Del acusativo latino adolescentem, al perder la m final, salió el castellano adolescente-.
Ocurre, sin embargo, que algunos autores al tratar el tema de la adolescencia se les dispara la imaginación y asocian libremente adolescencia con el verbo castellano adolecer, compuesto de dolecer ‘enfermar’, y, como recurso retórico, interpretan la adolescencia como una etapa de “crecimiento con dificultades”, “una etapa en que se crece a pesar de todo”, “una etapa de carencias” por asociación con el adolecer de. Ven así al adolescente como “el que sufre” (latín dolere), “el que al crecer sufre”. Con este trasfondo asociativo, se pasa a hablar de “los conflictos de la adolescencia”, “la crisis de la adolescencia”, “los problemas de la adolescencia”, etc. Pero etimológicamente, adolescente y adolescencia no tiene nada que ver con la idea de que en esta etapa del desarrollo se adolece de alguna cosa o falta algo. No es una etapa de carencias, sino de crecimiento, que en muchos puede ser traumática o dejar recuerdos dolorosos.
Todo cambio, por bueno que sea, produce un desgarro, una sensacion de pérdida...y por ende, cierto dolor, Pero como todo cambio en la vida, cuando se cierra una puerta se abre otra. Tratemos de que se abran puertas sin demasiados portazos en la cara .